martes, 10 de septiembre de 2013

Plaza de Toros de Salamanca

 
 
"La Glorieta"

Salamanca es una de las regiones de mayor tradición taurina de España. Su campo es tierra de toros y cuna de grandes toreros como El Viti, Julio Robles, El Niño de la Capea... Por todo ello, en Salamanca se viven las fiestas de manera especial, gracias al arraigo que ésta ha tenido en la capital charra a lo largo de los siglos. Su historia taurina se remonta al s. XV, en 1466 se tiene constancia de la primera celebración de una fiesta Real que tuvo al toro como protagonista  con motivo de la llegada a la ciudad de León de Rosmithal, cuñado del rey de Bohemia.

Hasta el siglo XIX las celebraciones taurinas se llevaban a cabo en la Plaza Mayor y entre ellas destacan las que celebraban la concesión de grados académicos por parte de las universidades.
 
En 1839 se hacían en el campo San Francisco junto a Monterrey, en 1864 en el barrio de los Mínimos, más allá de la puerta Zamora, redonda y con un aforo para unas 7000 personas que cuando fue derribada se utilizaron sus materiales y piedra franca para la construcción de los “Hoteles de Mirat” que también proyectó Cecilio González Domingo.

La idea de construir la plaza de Toros fue de una sociedad anónima compuesta por doscientas trece personas  todos ellos comerciantes, industriales y propietarios, con el fin atraer a nuevos clientes durante los festejos de septiembre. La sociedad que sufragó los gastos y el precio final fue de 452.193 pesetas.

El proyecto de La Glorieta es de Mariano Carderara Ponzón y fue ejecutado por Cecilio González Domingo. Se empezó su construcción en mayo de 1892 y se inauguró el 11 de septiembre, en las ferias y fiestas de 1893 con una corrida de Eloy Clairac, que lidiaron Mazzantini y Guerrita.
 
El edificio está situado en la bifurcación de las carreteras de Valladolid y de Zamora. Tiene un aforo de 10.858 localidades, con 88 metros de diámetro externo y 54 metros de circunferencia interior y es una plaza de 2ª Categoría.
Además de ser la más grande de la época, destaca su diseño exterior, ya que se prescindió de la típica ornamentación árabe y se disponen arcos rebajados de hierro fundido fabricado en Moneo. Las galerías enlazan los 6 cuerpos salientes donde están las puertas que tienen la habitual estructura tripartita con arco de triunfo.

La Plaza de Toros, “La Glorieta” es de hierro y ladrillo, las columnas de hierro sostienen amplias galerías circulares abiertas al exterior, así como los 2 pisos interiores de balcones sobre las gradas con arcos de herradura.
La puerta principal orientada hacia la ciudad destaca por sus dimensiones, la mayor elevación del arco central y las ventanas pareadas de los lados. Combina piedra franca en las esquinas, impostas, zócalos y ladrillo y hierro sin ajustarse a ningún estilo. En el interior hay galerías metálicas adinteladas y la superior con arcos de herradura.
Se trata de un edificio armonioso y con un placentero sentido estético en su exterior. Los materiales de piedra y ladrillo se interrumpen a la altura del primer cuerpo, de los tres de que consta y los intercolumnios de hierro, superpuestos, llevan balaustradas de ladrillo en el primer piso y de hierro en el segundo.
Los servicios de encierro, apartado, patios, caballeriza, corrales y chiqueros, así como las demás dependencias, son excelentes. Así mismo, los accesos a la plaza y a las localidades están perfectamente dispuestos. También se tuvo muy en cuneta el desalojo de la misma que se podía hacer en unos 4 minutos.
Desde la construcción de la Glorieta se han celebrado en ella mayoritariamente corridas de Toros, aunque a veces se celebraban otros espectáculos; por ejemplo el 16 de octubre de 1960, la plaza albergó la celebración de un rodeo como parte de un espectáculo a beneficio de las Escuelas Profesionales Salesianas de Pizarrales. Los componentes del rodeo eran militares estadounidenses destinados en la Base Aérea Conjunta de Morón de la Frontera. En otra ocasión se celebró la llegada de una etapa contrarreloj de la Vuelta Ciclista a España, algún concierto…
 
En 1993 fue restaurada para celebrar su centenario y posteriormente se añadieron butacas para mejorar la comodidad de la plaza.
Los principales festejos que se celebran en el coso de la glorieta se desarrollan entorno a la festividad de la virgen de la vega el 8 de septiembre. También es tradicional el festejo con motivo del día de San Mateo el 21 de Septiembre y el día de San Juan de Sahagún el 12 de junio.

Tras múltiples arreglos de la plaza que hay delante de la entrada, se han quedado unos bonitos jardines y unas esculturas fantásticas a nuestros toreros y en la rotonda al Toro de Lidia, como ya vimos en la entrada Esculturas VII.
 
 
 

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