martes, 16 de abril de 2013

Asilo de la Vega

 
Situado en el Paseo del Tormes 31-77 de Salamanca, al final del Paseo Canalejas, en la mitad del Puente Príncipe de Asturias nos encontramos con el Asilo de La Vega, que fue construido a principios del XX y pertenece a Fundación de Rodríguez Fabrés.
 

Vista desde la Rotonda de Brujas
 
El terreno fue adquirido en la desamortización por Vicente Rodríguez un hacendado salmantino que dedicó la finca a jardines. Su hijo, Vicente Rodríguez Fabrés, hijo único y heredero de una gran fortuna siendo sexagenario, soltero y sin familia decidió donar todo en su testamento a la Fundación por él creada y que llevaría su nombre: Fundación Vicente Rodríguez Fabrés. En su testamento deja escrito quién se encargará del patronazgo, qué cambios se deben ir haciendo con el correr de los tiempos… todo muy pormenorizado. Encontré en la Fundación de Rodríguez Fabrés un documento, una tesis más bien, sobre la Fundación y me permito reproducir tal cual, breves extractos del mismo:
 
«La cláusula decimotercera viene a recoger lo reflejado en la novena pero con mayor detalle. Para ello instituye un Patronato particular y laico con el remanente de todos sus bienes para sostener:
 
1º- Un Asilo de niños de cinco a doce años donde recibieran alimentos, vestidos, educación moral y religiosa, enseñanza primaria y conocimientos teóricoprácticos de agricultura y también asistencia en las enfermedades. Asimismo deja estipulada la ropa que debía llevar cada asilado: dos trajes de invierno, uno gris con su gorra correspondiente para diario y otro azul con gorra para los festivos y un capote de abrigo; y para verano dos trajes de rayadillo a elección del Patronato, y todos con la inscripción “A.R” , Asilo Rodríguez, en las solapas y las gorras.
 
2º- Un Asilo de hombres inválidos para el trabajo, mayores de sesenta años en el que recibieran alimentos, vestidos e igual asistencia en sus enfermedades que los niños. En cuanto a su vestimenta, un traje gris para diario y otro café para los festivos, con sus correspondientes gorras e iniciales en las solapas, formarían su indumentaria.
 
3º- Una Granja Modelo en la que se enseñasen conocimientos de agricultura a los niños del Asilo mencionado que quisieran aprender la agricultura y a los jóvenes de la provincia de Salamanca que igualmente lo deseasen, teniendo preferencia los del Asilo, y se acometieran ensayos de nuevos cultivos agrarios. Asimismo se debía investigar la mejora de los cultivos ya existentes en la provincia.
 
4º- Una Iglesia-Capilla privada en la que se pudieran celebrar los oficios divinos de la “Santa Madre Iglesia Católica Apostólica Romana”, y decirse misas cantadas y rezadas y administrar el sacramento de la Comunión, excepto la Pascual, a todos los asilados y empleados de la Fundación. En ella se debían colocar las imágenes de Nuestra Señora del Carmen, Nuestra Señora del Pilar, San José, San Vicente Ferrer y San Francisco.
 
En la cláusula decimocuarta D. Vicente denominó la institución por él creada como: “Fundación Piadosa de Vicente Rodríguez Fabrés” y se refiere a ella como “institución de enseñanza de beneficencia particular de carácter perpetuo”, poniéndola bajo la advocación de San José y San Vicente Ferrer. Sería dirigida por una Junta de Patronos compuesta por un presidente cuyo cargo ostentaría el obispo de la diócesis de Salamanca, un vicepresidente que sería el canónigo magistral de la Catedral de dicha ciudad, además de cuatro vocales que deberían ser: el rector de la Universidad, el fiscal del Tribunal de la Jurisdicción Civil ordinaria de mayor categoría, el presidente de la Diputación provincial y el alcalde presidente del Ayuntamiento; desempeñando las funciones de secretario de dicha Junta el señor rector de la Universidad.»
 
En 1905 los albaceas iniciaron su construcción sobre los restos del Antiguo Monasterio de Nuestra Señora de la Vega, respetando los restos del antiguo edificio como la Iglesia, los arcos del claustro románico que consiguen integrar perfectamente en la nueva construcción. Es destacable también la verja de hierro preciosa y modernista.
 
Al norte se levantó la granja escuela en MCMXII y en torno a ella se dispusieron establos, maquinarias, ganado… todo lo necesario.
 
Recomiendo la lectura de la tesis publicada en la Fundación.
 http://resources.fundacionrodriguezfabres.es/text/Vicente_Rodriguez_Fabres.pdf

Ruinas Del Claustro De La Escuela De La Vega 1900-1910
 

1 comentario:

  1. Si le echas un vistazo al escrito de la Fundación, es impresionante cómo lo dejó todo de atadito. Al menos eso parece.

    ResponderEliminar

Tu mensaje aparecerá en un momento.
Gracias por leer, compartir y comentar.